Participar en una conferencia es escuchar charlas y encontrarse con personas. En Posadev, celebrado en Guadalajara, y en el Chaos Communication Congress, en Hamburgo, esas dos cosas ocurrieron con ritmos y escalas distintas, pero con paralelismos claros en el fondo. En ambos casos también fue un gusto tener la oportunidad de compartir una plática, algo que valoro porque abre la puerta a conversaciones que de otra manera no se darían y facilita conocer a muchas más personas dentro de las comunidades.

Posadev es un evento de un solo día, intenso y cercano. En su novena edición reunió a alrededor de 450 personas y 32 charlas, con una agenda amplia que fue desde habilidades blandas y producto hasta infraestructura, desarrollo e inteligencia artificial. Pero para mí, Posadev también fue un reencuentro. Siempre es un gusto coincidir con grandes amistades de la comunidad de software libre que conozco desde hace muchos años, junto con otras de contextos más recientes. Es un evento donde las pláticas importan, pero los pasillos importan igual.

Posadev Seniors

Ahí, junto a Hazzim dimos la charla “Recibiendo señales satelitales por diversión”, sobre la recepción de información de satélites en órbita baja y geoestacionaria. Fue una plática pensada desde la curiosidad, y la respuesta fue buena. Rifamos una estación para la red TinyGS y se inscribieron 78 personas. Más allá del número, quedó claro el interés por experimentar.

Recibiendo señales satelitales por diversión

Posadev es organizado completamente por personas voluntarias y cuenta con apoyos comerciales que hacen posible su realización. Algo que me gustó fue la selección de pláticas: se abrió una convocatoria para formar el comité encargado de evaluarlas y así fueron personas de la propia comunidad quienes definieron la agenda. Eso se nota en el ambiente. No es un evento montado para la comunidad, sino uno construido desde ella.

El Chaos Communication Congress se vive a otra escala. A lo largo de cuatro días, y como la reunión de hackers más grande de Europa, el 39C3 (llamado así por ser su edición número 39) funciona como una ciudad temporal. Este año asistieron alrededor de 12,000 personas y las charlas principales fueron cerca de 150, organizadas en categorías como arte, hardware, política/ética/sociedad, ciencia, seguridad y música/performance. En el espacio de seguridad presenté “The Small Packet of Bits That Can Save (or Destabilize) a City”, una investigación sobre sistemas de alerta públicos, cómo funcionan y algunas de sus limitantes técnicas.

The Small Packet of Bits That Can Save (or Destabilize) a City

El 39C3 no es solo un evento tecnológico, también tiene una orientación social clara. Muchas conversaciones, dentro y fuera del escenario, giran alrededor de derechos digitales, privacidad, política tecnológica y del impacto de los sistemas que construimos. El evento es organizado por el Chaos Computer Club, una asociación alemana de hackers con décadas de historia, enfocada en tecnología, derechos civiles y el impacto social de los sistemas digitales. Cuenta con más de 8,000 miembros distribuidos en alrededor de 40 capítulos regionales, además de una red amplia de organizaciones amigas. Funciona de manera autogestiva y es totalmente independiente.

Además, el 39C3 no se reduce a sus escenarios principales. Gran parte de lo que ocurre sucede en el área de asambleas, donde comunidades y proyectos montan sus propios espacios y generan conversaciones en paralelo, e incluso su propia agenda de pláticas. A diferencia de Posadev, ahí predominó el descubrimiento. Conocí personas totalmente nuevas, crucé trayectorias distintas y confirmé que incluso en un evento masivo, el valor real sigue estando fuera del escenario. En particular, fue muy grato conectar con la comunidad hispanohablante y llevarme de ahí nuevas amistades.

Spanish Speaking Hackers

Posadev y el 39C3 son muy distintos en duración y escala, pero comparten una misma lógica de fondo: ambos son sostenidos por personas que organizan, participan y asisten por interés genuino en las comunidades que los rodean. Dos contextos distintos, la misma motivación.